Febrero 27 del 2026 ECLG-Reciclaje - Motor de Cambio en Colombia
Colombia enfrenta un desafío monumental en la gestión de residuos, produciendo anualmente cerca de 14,4 millones de toneladas de desechos sólidos. Según datos del Departamento Nacional de Planeación y la Superintendencia de Servicios Públicos, aunque gran parte termina en rellenos sanitarios, una porción vital logra reincorporarse al ciclo productivo. Este logro es posible gracias a la labor incansable de más de 74.313 recicladores de oficio, quienes se han consolidado como el eslabón fundamental de la economía circular y la sostenibilidad ambiental en el país.

La labor de estos trabajadores va más allá de la simple recolección; su esfuerzo prolonga la vida útil de los rellenos y transforma residuos en materias primas. En este escenario, organizaciones como la Fundación Grupo Familia Powered by Essity han tomado el liderazgo en la dignificación de este oficio. Durante el año 2025, esta fundación brindó acompañamiento a 7.325 recicladores en 30 municipios, enfocándose en el fortalecimiento organizacional, la educación y la promoción de hábitos de salud e higiene que mejoren su calidad de vida y la de sus familias.
El compromiso empresarial también se refleja en iniciativas de impacto social profundo. La marca Familia, en sus 60 años, ha impulsado el programa "Casas Green", el cual ha entregado 27 viviendas a recicladores en siete ciudades del país. Carlos Vélez, director de marketing de Essity, destaca que estas soluciones innovadoras, fabricadas con fibras 100% recicladas, no sólo fortalecen la economía circular, sino que reconocen el valor humano de quienes hacen posible que los materiales tengan una segunda oportunidad en el mercado.

Finalmente, la sostenibilidad es una responsabilidad compartida que inicia en el hogar. Acciones cotidianas como separar correctamente los residuos desde el origen, disponer adecuadamente los elementos sanitarios y elegir productos con atributos sostenibles son pasos cruciales. Al fortalecer esta cadena, la sociedad colombiana no solo reduce su impacto ambiental, sino que avanza hacia un modelo de desarrollo más inclusivo, donde el aprovechamiento de residuos se traduce en condiciones de vida dignas para los héroes de la economía circular.